Cada minuto para nuestro planeta azul
Dicen que hoy es la hora del planeta, que hay que unirse a hacer esto y aquello en función de detener la tendencia autodestructiva que llevamos dentro. Esta vez no alzaré mi voz para encadenarme a esta falacia. Para mí, el planeta no tiene un día o una hora, tiene toda mi existencia. Cuando realmente amas el entorno que te sostiene, transformas tu vida de tal manera que lo que parece extraordinario pasa a ser cotidiano. Pero vivir la sostenibilidad va más allá de cerrar bien los grifos, reciclar o apagar las luces de las habitaciones vacías, eso es superficial, la respuesta automática luego de haber recibido un mensaje de concientización que no necesariamente está arraigado en la conciencia. La problemática ambiental se encuentra enquistada en el corazón del hombre, y eso lo tuve claro desde el día que leí "Human Dimension of Global Environmental Change", de Daniel Joseph Hogan. Cuando entendamos que el cambio comienza por cada uno de nosotros y que ese cambio necesario va má...